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exploratorio latinoamericano de poéticas/políticas tecnológicas

colaborativo | código | literatura digital | materialidad

Publicado en Ana Rodriguez Granell y Pau Alsina (coords). «Art Matters». Artnodes, nº 15, 2015, pp. 90-98. Barcelona, UOC. ISSN 1695-5951
Literartura digital y materialidad. Cómo se lee
Claudia Kozak

Resumen:
A partir de consideraciones acerca de la «desmaterialización» de obras «informacionales» desarrolladas en la Argentina en los años sesenta del siglo XX, el artículo tiende un puente hacia las materialidades de las artes digitales contemporáneas, en particular de la literatura digital. Sobre esta base se discuten distintos abordajes en torno a cómo se lee, cuestionando las concepciones idealistas de la literatura que solo la conciben como contenido abstracto. Se sostiene que en la recuperación de la materialidad en la literatura digital intervienen, entre otros aspectos, la tradición de la poesía concreta –aunque mayormente visual y no tanto sonora– y las miradas atentas a diversas materialidades más «inasibles», y sin embargo concretas, como las del código informático. Así, se plantea una perspectiva de articulación entre lecturas de materialidades perceptibles e inteligibles, que reconozca la confluencia de los modos de hacer sentido de la cultura digital sin dejar de lado el trabajo artístico que pone el acento en la palabra. Por último, se propone un modo de lectura colaborativa, articuladora y localizada que permita poner en evidencia que los modos críticos de leer no son universales, aun para una comunidad académica globalizada.

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En el mundo globalizado existe cierta tendencia a naturalizar e invisibilizar –naturalizar como invisible– la materialidad de la información entramada en los entornos digitales que colonizan la vida cotidiana. Pero la ingente masa de datos codificados informáticamente que nos rodea se aloja en y depende de diversas materialidades: desde la electricidad hasta los materiales conductores para que podamos servirnos de ella. Las metáforas que han venido dando sentido al mundo contemporáneo digital refuerzan en general tal invisibilización, ya que tienden a alejar de nuestro aquí y ahora perceptivo las referencias que ayudarían a localizar su materia. ¿Dónde quedan en efecto el «ciberespacio» o la «nube» donde guardamos información? Paradójicamente, la ubicuidad telemática que hace que nos sintamos cercanos por más lejos que podamos estar , salvando al instante grandes extensiones espaciales, nos acerca a condición de sabernos un poco también lejanamente abstractos o inasibles.

En las zonas de las artes contemporáneas donde la desmaterialización ha rendido frutos, existen de todos modos procedimientos que señalan la propia materialidad. Arte y técnica son nociones histórica y ontológicamente solidarias por cuanto ambas implican modos del hacer y, al mismo tiempo, maneras de instaurar mundo que material y simbólicamente nos constituyen. Incluso el reconocido giro desmaterializador del conceptualismo de los años sesenta del siglo XX que de algún modo inaugura el arte contemporáneo, y que se asoció a veces a medios electrónicos de comunicación a distancia, significó no una falta de materialidad sino una nueva manera de concebirla para el arte: por un lado, en la estela de algunas vanguardias históricas, ya no materiales «nobles», ya no experticia en el manejo de tales materiales, sino materialidades heterodoxas; y por el otro, materialidades difíciles de percibir sensorialmente que, sin embargo, tienen existencia concreta: por ejemplo la materialidad de la información.

 
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